¿Cuándo un gasto es una reparación o una mejora?




En este artículo vas a aprender a diferenciar entre gastos de reparación y gastos de mejora.

El uso de los inmovilizados requiere, en algunas ocasiones, que la empresa tenga gastos posteriores a su adquisición para que el activo amplíe su capacidad productiva o recupere su funcionalidad.

Saber diferenciar cuando un gasto es una reparación o una mejora es muy importante a la hora de contabilizar dicho gasto, ya que si el gasto se considera una reparación el importe se imputa al resultado del ejercicio a través de la amortización del inmovilizado, y si se trata de una mejora, se traslada a la cuenta de pérdidas y ganancias en el mismo ejercicio en el que se produce.

Aunque en ocasiones no siempre es fácil determinar las implicaciones que tienen dichos costes para el activo, contablemente se establecen dos categorías:

  • Las reparaciones y conservación.
  • Las renovaciones o sustituciones, ampliaciones y mejoras.

¿Cómo se contabilizan las reparaciones y conservaciones?

Todos aquellos desembolsos que se realizan para que el activo conserve o mantenga su capacidad productiva, o que recupere la misma, las vas a reconocer como gastos y contabilizar directamente contra una cuenta de gastos. Son gastos de reparación y conservación, por ejemplo, los gastos de pintura, la revisión de los vehículos, reemplazo de neumáticos, etc.

Caso práctico reparación y conservación

Una empresa que se dedica a la fabricación, realiza trabajos de mantenimiento y puesta a punto de su cadena de montaje por importe de 2.000€.

Estos trabajos se realizan para que la cadena de montaje siga funcionando como lo había hecho hasta ese momento.

Se trata de un desembolso de conservación, por lo que lo has de registrar como gasto del ejercicio.

Reparación

Reparaciones y conservación

Las renovaciones o sustituciones, ampliaciones y mejoras

Una renovación es el conjunto de operaciones que se llevan a cabo para que un inmovilizado material recupere sus características iniciales.

Los gastos ocasionados por la sustitución de los activos se han de contabilizar aumentando el valor del inmovilizado material, de acuerdo con el precio de adquisición o el coste de producción.

Pero primero, tienes que dar de baja el inmovilizado material que has sustituido (coste original menos la amortización acumulada que le afecte y el deterioro del valor, si tuviese). Para ello debes registrar el resultado producido en la operación por la diferencia entre el valor contable resultante y el producto recuperado.

Con el siguiente ejemplo veras esta teoría más clara.



Caso práctico renovaciones o sustituciones, ampliaciones y mejoras

Una empresa posee un camión de reparto que utiliza para transportar productos congelados. Decide sustituir uno de los motores del frigorífico por otro más potente que le permitirá aumentar un 10% la carga de mercancías que puede transportar en óptimas condiciones.

El motor nuevo tiene un precio de adquisición de 10.000€ y los gastos de instalación y montaje cuestan 1.500€.

Conoces los siguientes datos relacionados con el motor que se va a sustituir:

Coste cuando se compró: 5.000€

Amortización acumulada hasta la fecha de sustitución: 3.000€

Antes de empezar a realizar los asientos contables es muy importante que tengas claro que se trata de un desembolso que va a aumentar la capacidad productiva del camión y se ha de activar como mayor valor del camión.

Por lo que primero tendrás que dar de baja el valor contable del motor sustituido según los datos de los que dispones.

Baja inmovilizado material

En este caso, se ha producido una pérdida por el importe del valor neto contable o valor en libros del motor sustituido.

Y a continuación dar de alta el nuevo motor por su precio de adquisición

Activar inmovilizado material

Mejora inmovilizado material

Ten en cuenta que, los gastos de instalación y montaje del motor nuevo forman parte del precio de adquisición.


Cuando los elementos sustituidos no se hayan controlado contablemente separando su amortización, es decir, cuando su valor en libros no se pueda identificar claramente, el coste de la renovación se utiliza como indicativo de cuál era el coste del elemento que se sustituye.

Veamos un ejemplo de cuál sería el tratamiento de las renovaciones de los inmovilizados materiales cuando no se conocen los datos del elemento sustituido

Una empresa tiene un camión que adquirió hace 3 años por un valor de 60.000€, se amortiza de forma constante con una vida útil de cinco años, no se estima valor residual. Al término de su tercer año de vida sufre una grave avería, por lo que se le cambia todo el motor. El coste del cambio de dicho motor asciende a 25.000€

La empresa no puede identificar cuál fue en su día el coste del motor.

Primero tienes que registrar el cambio del motor, aumentando el valor del elemento de transporte.

Mejora inmovilizado material

Simultáneamente tendrás que dar de baja el motor sustituido. Como no tienes datos de su coste y amortización acumulada, tienes que coger el coste de la renovación como indicativo del coste de aquel.

El coste del nuevo motor es de 25.000€, puedes calcular la amortización acumulada que afecta al motor sustituido en la fecha de su cambio: 25.000€ x (3 años /5 años) = 15.000€

Renovación inmovilizado material


Si la renovación del inmovilizado motiva un alargamiento de la vida útil del elemento, tendrías que tenerlo en cuenta para el cálculo de la amortización en los periodos sucesivos.

Para que los costes de un ampliación o mejora se consideren mayor valor del inmovilizado, se deben producir uno o varios de los siguientes efectos en los bienes afectados:

  1. Que se aumente su capacidad de producción.
  2. Que haya una mejora sustancial en su productividad.
  3. Que aumente su vida útil.

Si en el proceso de ampliación o mejora, se incurriese en costes de destrucción o eliminación de los elementos sustituidos, dichos costes se considerarán como mayor valor, minorando en su caso el importe recuperado en la venta de los mismos.

En cualquier caso, el importe a contabilizar tendrá como límite máximo el importe recuperable de los respectivos elementos del inmovilizado material.

Los costes de las renovaciones o sustituciones, ampliaciones o mejoras tienen la finalidad de incrementar los beneficios económicos futuros que se derivan del uso del activo.

¿Cómo se amortizan las ampliaciones y mejoras del inmovilizado material?

Como ya has visto, las ampliaciones y mejoras son desembolsos capitalizables y por tanto su coste debe repercutirse sobre los periodos que le quedan de vida útil al activo principal, al que amplían o mejoran, es decir, se amortizan con el mismo criterio que el activo principal.



Caso práctico amortización de las ampliaciones y mejoras del inmovilizado material

Una empresa adquirió el 01 de enero de 2019 una máquina, con un coste de 40.000€, con una vida útil de 5 años y un valor residual de 3.000€, con amortización lineal.

El 01 de enero de 2022, se hacen trabajos en la máquina con un coste de 4.500€. Estos trabajos no alargan la vida útil de la máquina ni incrementan su valor residual, pero sí incrementan la productividad de la misma.

Para calcular la amortización, tienes que tener en cuenta que el coste de la mejora debe repercutirse sobre los periodos que le quedan de vida útil al activo principal y con el mismo criterio que se aplica a este.

La mejora tiene un coste de 4.500€ y se realiza cuando a la máquina le quedan 2 años de vida útil.

La cuota de amortización anual correspondiente a la mejora es: 4.500€ / 2 años = 2.250€.

En cuenta a la cuota de amortización anual de la máquina teniendo en cuenta la mejora del ejercicio 2022 es: 7.400€+ 2.250€ = 9.650€.


A través de este otro ejemplo vas a ver cuál es el impacto que tiene una mejora que produce un cambio en el valor residual del bien, en la amortización del ejercicio.

Una empresa adquirió el 01 de enero de 2022 una máquina con un coste de 40.000€, estimándose una vida útil de 5 años, con un valor residual de 3.000€ y amortización lineal.

El día 01 de enero de 2022, se hacen trabajos de mejora en la máquina con un coste de 4.500€. Estos trabajos incrementan el valor residual de la máquina, que ahora es de 4.000€.

La amortización correspondiente a la mejora es: 4.500€ / 2 años = 2.250€ por año.

El valor neto contable al 01 de enero de 2022 es el precio de la máquina en el origen menos la amortización acumulada: 40.000€ – 22.200€ (7.400€ x 3 años) = 17.800€.

La cuota de amortización correspondiente al activo principal ahora es: (17.800€ – 4.000€) / 2 años = 6.900€.

Por lo que la cuota de amortización del ejercicio 2022 es de: 6.900€+ 2.250€= 9.150€.

¿Cuándo un gasto es una reparación o una mejora?

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